Fecha de publicación: Vie, Jun 9th, 2017
Internacional | Publicado por: Clarin

Crece el malestar entre sectores chavistas contra la Constituyente de Maduro

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CIUDAD DE BUENOS AIRES ( Linea Prensa).  El Palacio de Miraflores, sede del gobierno venezolano, fue el escenario de una batalla campal que ocurrió este jueves en la noche entre chavistas y maduristas tan pronto se conoció en las redes sociales que la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, había exigido la nulidad de la Constituyente que intenta imponer el presidente Nicolás Maduro.

Entre el anuncio que hizo la fiscal general ante la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y la manifestación de los chavistas en Miraflores apenas habían pasado unas tres horas, tiempo suficiente para que el régimen mandara unas cuatro tanquetas antimotines y 80 efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana para proteger la sede el gobierno y reprimir a los descontentos.

Al conocerse la postura de Ortega Díaz, los habitantes de los barrios La Pastora, San José, Monte Piedad, 23 de Enero, Pro Patria y Catia, todos grandes bastiones del chavismo, se levantaron contra Maduro y su Constituyente.

Los chavistas se lanzaron a la calle con sus cacerolas y consignas, para frenar la iniciativa que el mandatario pretende imponer “llueve, truene o relampaguee” -como dijo- el próximo 30 de julio. Pero en el palacio de Miraflores los estaban esperando las tanquetas y las fuerzas de seguridad que les dispararon bombas lacrimógenas para disolver a los manifestantes, al igual que lo hacen contra la oposición.

Además, hubo otros dos hechos significativos del malestar que hay entre sectores oficialistas por esta polémica iniciativa. El primero fue la rebelión de un coronel activo de la Guardia Nacional Bolivariana, Rafael Angel Farías, quien acudió al Tribunal Supremo de Justicia para adherirse al recursos de nulidad presentado por la fiscal general.

El segundo hecho fue la presentación en el mismo sentido de un grupo de ex fiscales, abogados y jueces que sirvieron durante el gobierno de Hugo Chávez. El ex fiscal general venezolano José Benigno Rojas explicó que el grupo está compuesto por 43 ex funcionarios, y que respaldan y comparten “plenamente” los criterios “esgrimidos” en la solicitud de Ortega Díaz sobre la Constituyente que, a su juicio, no resuelve la crisis del país y, por el contrario, “lo que hace es agravar la situación de tensión”.

La oposición, en tanto, representada por los 29 países que integran la Mesa de Unidad Democrática (MUD), acordó respaldar también la presentación de la fiscal general. El mecanismo consiste en firmar una planilla de adherencia que está disponible en las redes sociales, para luego presentarla personalmente a la Sala Electoral del supremo tribunal.

El régimen de Maduro, previendo la avalancha de cientos de miles de personas y organizaciones que se van a adherir a la demanda de anulación de la Constituyente de la Fiscal, decidió este viernes bloquear los accesos del supremo tribunal en la avenida Baralt para impedir que las personas llegaran al 4º nivel del edificio del TSJ y consignaran su firma.

Resulta paradójico, pero con su propuesta de convocar a una Constituyente -donde sus miembros no serán elegidos de manera libre y universal como marca la Constitución-, Maduro ha logrado unir a la oposición y al chavismo en su contra.

En forma paralela a esta batalla judicial continúan las manifestaciones de protesta contra el gobierno, que cada vez son más violentas y masivas. La muerte esta semana del adolescente de 17 años Neomar Lander, quien fue víctima de un disparo de gas lacrimógeno en el pecho, agudizó la indignación de la población. El jueves hubo una conmovedora vigilia nocturna con luces y velas para homenajearlo.

Para este fin de semana la oposición prepara otra gigantesca marcha en apoyo a la iniciativa de la fiscal Ortega, que pese a ser chavista marcó diferencias con el gobierno de Maduro y profundizó las grietas que se vienen dando en el oficialismo por la crisis social y económica que está hundiendo al país.