Fecha de publicación: Sab, Jun 10th, 2017
Sociedad | Publicado por: Ricardo Mangano

Murió la ballena que había estado varada en Dock Sud

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Línea Prensa). La ballena que está varada desde hace cuatro días a pocos metros de la costa del Río de la Plata, cerca del Polo Petroquímico de Dock Sud, Avellaneda, murió en las últimas horas. “El guaradcostas estaba haciendo la recorrida habitual y cuando se acercaron a la ballena y vieron que no se movía se quedaron junto al animal unos veinte minutos, en los que comprobaron que no respiraba”, informó el jefe de Prefectura Dock Sud, Rubén Fernández.

“No hay esperanzas, puede morir en cualquier momento, aunque todavía tiene reservas para pasar varios días sin comer. No sabemos si sufre, puede sufrir mucho o no”, había dicho esta mañana Fernández.

El prefecto además precisó que la ballena, a pesar de haber tenido “en dos oportunidades marea para salir, no salió, sólo se movió 200 metros para el costado pero no giró y quedó más cerca de la costa”.

Fernández además destacó que si bien no saben el motivo de la muerte, “muchas veces las ballenas se enferman de pulmonía, es una afección relativamente común en esta especie, y cuando es grave les altera los órganos de la orientación”.

El funcionario también indicó que ahora, “se tomarán muestras de tejido, grasa y músculo, para conocer su ADN”.

El mamífero varado en Dock Sud, denominado ‘sei’, es la menos conocida de las especies de ballenas de la familia Balaenopteridaea, y forma parte del grupo de animales en peligro de extinción porque están amenazadas por la contaminación química y sonora, la colisión con embarcaciones, el cambio climático, los sonares y el enmallamiento en redes de pesca.

El cetáceo apareció el martes pasado cerca de la toma de agua de la empresa AySA a unos 200 metros de la costa y a la altura del Polo Petroquímico Dock Sud. En principio apareció junto a otro que logró irse por sus propios medios, pero esta ballena, que es adulta y mide entre 13 y 16 metros de largo y pesa unas 20 toneladas, permaneció encallada sin poder alcanzar un canal de navegación, pese a que se desplazó 30 metros cuando fue la pleamar.

La ballena sei es la menos conocida de las especies de la familia de las rorcuales, y como su población fue severamente afectada por la industria ballenera, en 2008 fue clasificada en peligro de extinción.