Fecha de publicación: Mie, Oct 11th, 2017
Politica | Publicado por: Clarin

Sindicalistas se sumaron al optimismo empresario en Idea

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Línea Prensa). Hugo Moyano avisó a último momento que no venía pero a Antonio Caló, José Luis Lingieri, Julio Piumato y a Carlos Schmid los ubicaron en el hotel Provincial y ayer los gremialistas fueron las estrellas del cóctel con el que se inició el Coloquio de Idea en Mar del Plata. Caló ofició de vocero ante los periodistas y aseguraba que “estamos acompañando al Gobierno, quién lo duda”.

-¿No teme que el Gobierno avance sobre el poder sindical?

-Para nada, los sindicatos son necesarios, y el Gobierno lo sabe. Además estamos dialogando que es la única manera de garantizar el crecimiento de la economía con el que ganamos todos, los empresarios y los trabajadores.

En el lobby del Sheraton varios empresarios resaltaban la presencia de los gremialistas como símbolo de una nueva etapa para la Argentina. Sergio Galván, economista jefe del Santander, compartía su visión: “Cambió la calidad de la discusión, ya no se debate si hay brotes verdes, estamos pensando más profesionalmente, cómo sostenemos una tasa de crecimiento que mantenga en equilibrio a la economía. En 2018 vamos a crecer entre 3 a 4% y la inflación estará en torno al 16%”, dijo al contar que por primera vez en mucho tiempo hay una fuerte demanda de créditos para la compra de bienes de capital. Jorge Lawson, directivo del Nación, apuntó que llevan prestados $ 200 millones en lo que va del año a las Pymes.

Luis Oyuela, dueño de Bautec, una de las líderes en construcción de parques industriales y plantas, soltó que cuando comienza a recibir pedidos, comprende enseguida que la economía se puso en marcha. Ya no le alcanzan los dedos de la mano para enumerar las obras que tiene en marcha, desde un parque industrial en Campana con socios chilenos, la planta de 70.000 metros en Esteban Echeverría para Plaza Logística, la sociedad con Andreani para construir otros 24.000 metros para L’Oreal, además de la planta de Samsung en Cañuelas.

Carlos Blaquier hijo, al frente de Ledesma, sugirió ante Clarín que hay poner una mirada seria sobre las economías regionales. A su lado, Alejandro Dìaz, de Amcham, la cámara de Comercio Argentina-Estados Unidos, admitió que va a ser muy difícil la negociación con Washington para que vuelva a ingresar el biodiesel argentino. Otra mala noticia para las economías regionales.

A Damián Scokin, CEO de Despegar se lo veía exultante después del debut de la empresa en Wall Street: cosechó US$ 300 millones y la acción ya trepó de los US$ 26 iniciales a los 33 actuales. “Pero estamos en un sector ultracompetitivo, no podemos bajar los brazos”.

Algo parecido le pasa a Mariano Bosch de Adeco Agro que con 7.000 vacas en un tambo en Vendado Tuerto logró transformar el residuo de las vacas en energía y venderla al sistema eléctrico. Adeco también acaba de juntar US$ 500 millones en los mercados a una tasa de 6% por debajo de lo que paga YPF.

Todos se mostraban ayer muy seducidos por el clima político a las puertas de una elección que creen que será muy favorable al oficialismo. Las palabras oportunidad y potencial fueron anoche las más repetidas. Juan Napoli, presidente del banco de Valores, aseguró que en breve habrá una sorpresa ya que se anticiparía la designación de Argentina como país emergente abandonando su actual condición de frontera, lo que vaticina un mayor ingreso de capitales.

Pero el optimismo se mezcla con la prudencia y la necesidad de cambio frente a algunos temas. Hoy en un almuerzo reservado un grupo de 13 empresarios y otro de 14 políticos abordará cómo se financia la política. Uno de los promotores de esa discusión Alan Clutterbuck. Dijo que es crucial porque provoca corrupción, tráfico de influencias y conflicto de intereses. Margarita Stolbizer, Dalmaso Mera y Fernando Sánchez fueron los tres políticos más entusiastas para hablar del tema.