Fecha de publicación: Mie, Oct 11th, 2017
Actualidad | Publicado por: Clarin

Tres testigos sembraron dudas sobre el patrimonio del camarista Eduardo Freiler

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Línea Prensa). El empresario cuyos cheques pagaron parte de un lujoso automóvil para el suspendido camarista Eduardo Freiler negó hoy conocerlo personalmente y haber completado los datos consignados en los mismos. Se trata de Raúl Alberto Mingini, a quien, sin embargo, el propio camarista había admitido a la prensa conocerlo por tratarse de “un amigo de bastantes años” con el que trabó relación, había dicho, en la ciudad de La Plata.

Mingini, quien tuvo intervención en una causa penal que pasó por las manos de Freiler en la sala I de la Cámara Federal penal porteña y de la que éste no se excusó, fue uno de los tres testigos escuchados hoy por la comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura en cuatro denuncias contra Freiler, quien el martes 24 comenzará a ser juzgado por otra causa tramitada por el organismo y relacionada con las inconsistencias de su patrimonio.

El juicio será llevado a cabo por el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, integrado por dos jueces, cuatro legisladores -dos radicales y otros dos del Frente para la Victoria- y un abogado del interior del país. Freiler fracasó en su estrategia de tratar de posponer su juzgamiento y seguirá suspendido en su cargo hasta que se defina si es apartado del cargo por la causal de mal desempeño.

Mingini, dueño de la fábrica de pastas Establecimiento DF SA, la firma que libró los cheques con los que Freiler pagó parte de un automóvil en una concesionaria de Mar del Plata, dijo haber firmado esas órdenes de pago “en blanco y cruzados” a pedido de su amigo Amílcar Ricci pero sin saber que eran para el magistrado.

Ricci también declaró ante la comisión y admitió haberle pedido los cheques a Mingini para Freiler y haber completado los datos que en ellos aparecen consignados. Este testigo sí dijo ser amigo de Freiler, quien le dio una autorización -cédula azul- para conducir otro vehículo de su propiedad. Dijo que había ido a un campo de Freiler en Necochea y que es ingeniero agrónomo.

Ricci, que dijo ser socio de Mingini en un campo en Santiago del Estero, habría trabajado, además, para la consultora Dientz Consulting, del tercer testigo escuchado en la jornada en el Consejo de la Magistratura. Se trata de Guillermo Martin, quien admitió haber pagado cerca de 120 mil pesos para invitar a Freiler a dos competiciones de autos deportivos en el interior del país porque es su amigo.

Mingini admitió haber comprado acreencias hipotecadas en juicios, tal como ocurrió en el caso en el que intervino Freiler como camarista y él había adquirido una propiedad en esas condiciones. Se trató de una resonante causa por lavado de dinero del narcotráfico seguida en la década del 90 a supuestos testaferros del cártel mexicano de Juárez y a la que el testigo se refirió como “causa Ducler”, en alusión al recientemente fallecido financista que estuvo involucrado en ella.

Fuentes de la comisión señalaron “contradicciones” entre los testigos y las pruebas y dijeron haberse quedado con dudas sobre quién estaba realmente detrás de los fondos utilizados por Freiler para sus viajes y para la adquisición de la cupé Mercedes Benz 250 modelo Blue Efficiency: si los prestamistas o el propio magistrado. El martes próximo declararán más testigos.