Fecha de publicación: Mié, Feb 22nd, 2017
Policiales | Publicado por: Clarin

Violó una perimetral, mató a su ex y sus 4 hijos y prendió fuego la casa

 

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Línea Prensa). Otra vez un caso de violencia de género terminó en una masacre: un hombre acuchilló y luego quemó a su ex pareja y a sus cuatro hijos en Santiago del Estero. El agresor ya había sido denunciado el 6 de diciembre del año pasado por la mujer y la Justicia le impuso una orden de restricción de acercamiento. Pero esta medida de protección de poco sirvió: el hombre la violó para concretar su brutal matanza.

La tragedia se desató el lunes cerca de las 22, en una humilde vivienda del barrio Villa del Carmen, al oeste de la ciudad de Santiago del Estero. Rodolfo Ferreyra (61) ingresó en la casa de su ex, Nancy Lastra (33) y sus cuatro hijos: Marcos (12), Luciana (11), Verónica (9), quien era discapacitada, y Santiago (3). Los encerró en una de las habitaciones, los acuchilló y luego les prendió fuego.

Los investigadores aún no lograron determinar si el homicida los roció con nafta o si abrió una garrafa y luego prendió fuego. Uno de los fiscales del caso, Sebastián Robles, afirmó que los cuerpos tenían heridas de arma blanca y que, de acuerdo al informe de bomberos, se encontró combustible líquido en el lugar.

La secuencia habría sido la siguiente: de acuerdo al relato de policías y bomberos, Ferreyra ingresó al domicilio, acuchilló a Nancy y luego fue por sus hijos. Uno de ellos, al parecer el mayor, se dio cuenta que su padre quería hacerles daño, por lo que intentó defenderlos y le dio una puñalada en el abdomen al homicida. Sólo eso pudo hacer. En minutos los cuatro hermanos fueron acuchillados y quemados.

Herido, el remisero Ferreyra no pudo salir de la vivienda. De afuera, vecinos y bomberos intentaban entrar para ver qué es lo que estaba pasando. Al ingresar, el cuadro que encontraron era impresionante: el propio fiscal dijo no poder describir lo que había visto. Según contaron los vecinos que sacaron al homicida de la vivienda, él pedía que lo dejaran allí: «Quiero morir con mi familia».

Nancy Lastra había denunciado a Ferreyra el 6 de diciembre por violencia. El 20 de diciembre, la Justicia local dictó la orden de restricción y el hombre se retiró “sin hacer problema” del domicilio. El lunes por la mañana, la mujer lo volvió a denunciar y esa misma tarde la policía notificó a Ferreyra que debía presentarse para que le realizaran pericias psicológicas. Por la denuncia que pesaba sobre el asesino, se le había establecido una perimetral, que le impedía acercarse a la mujer.

Según el fiscal Robles, antes que sucediera la masacre se había presentado un móvil policial en la vivienda para notificar a Nancy que debía presentarse ayer martes en la fiscalía, mientras Ferreyra, debía hacerlo al día siguiente.

Si bien todavía no hay resultados de las autopsias, el fiscal confirmó que de acuerdo al informe médico policial, “los cuerpos presentan heridas de arma blanca” y que según le informaron los bomberos y peritos que trabajaron en la vivienda, se encontraron rastros de combustible líquido en el lugar.

Ferreyra había conocido a Nancy Lastra hace 16 años, cuando trabajaba en su casa como empleada doméstica. Él se separó de su esposa para irse a vivir con ella; tuvieron a sus 4 hijos; los vecinos indicaron que era una relación violenta, sobre todo en los últimos tiempos, por los celos enfermizos del hombre. Todo esto fue confirmado por la fiscal Norma Morán, que recibió la primera denuncia. “Era víctima de los celos enfermizos de Ferreyra, quien no la dejaba salir ni tener celular y progresivamente comenzó a amenazarla de muerte».

Ayer el homicida Ferreyra permanecía internado en el Hospital Regional con el 90% de su cuerpo quemado y su situación es grave y delicada. Permanece con custodia policial.