Fecha de publicación: Jue, Feb 23rd, 2017
Politica | Publicado por: Clarin

Luciana Báez también dijo que su padre era responsable de todo y que era «amigo de Néstor Kirchner»

 

 Luciana Baez llega esta mañana a los Tribunales Federales de Retiro , en Ciudad Autónoma de Buenos Aires , Argentina . FOTO Pedro Lázaro FernándezCIUDAD DE BUENOS AIRES (Línea Prensa). Rompieron el silencio. Los hijos de Lázaro Báez, al menos dos de ellos, decidieron responder preguntas ante el juez Claudio Bonadio en la causa Los Sauces SA. Entre ayer y hoy declararon Martín, Leandro y Luciana, todos con cargos directivos en el Grupo Austral, que pagó en alquileres y servicios más de $ 10,4 millones a la inmobiliaria de Cristina Kirchner. «Todo lo decidía él, todo pasaba por él, lo manejaba todo él», dijo la mayor de las hijas del empresario K quien además remarcó que su padre «era amigo de Néstor Kirchner» a quien vio «una vez para que mi hijo se saque una foto, él ya era presidente».

El argumento fue el mismo y después de muchos meses, unificaron su estrategia de defensa: responsabilizar al padre de todas las relaciones comerciales de sus empresas con Los Sauces SA. En paralelo Leandro y Luciana dieron detalles de la relación de Báez con los Kirchner confirmando, además de los negocios realizados por $ 10,4 millones con la inmobiliaria, la relación de amistad con el ex Presidente.

Luciana fue la última de los hijos de Báez en declarar. Ante el juez Bonadio y el fiscal Carlos Rívolo estuvo dos horas respondiendo preguntas. «Yo no fui directora de las empresas, sólo fui empleada administrativa de Austral Construcciones», fue una de las primeras aclaraciones que hizo, según la declaración a la que accedió Clarín.

Consultada sobre si conocía a los accionistas principales de Los Sauces SA (la familia Kirchner), indicó «a Néstor Kirchner lo conocí públicamente y una sola vez lo vi, en ese momento era presidente y fue para sacarme una foto con mi nene más grande». Respecto a Cristina, Máximo y Florencia Kirchner, sólo manifestó que sabía quiénes eran «pero no los vi nunca» y más adelante explicó: «Nosotros (por sus hermanos) no teníamos relación con la familia Kirchner, sólo Lázaro y no nos contaba nada de lo que hablaba con ellos, era muy reservado».

En este punto el juez Bonadio le preguntó sobre la relación del empresario K con los Kirchner: «Con Néstor dijo que siempre era su amigo, el trato que tenía con lo demás no sé cómo sería, no contaba mucho sobre eso era muy reservado. Después que murió Néstor no sé cómo continuó la relación con Máximo y Cristina», declaró Luciana. Su hermano Leandro contó ayer, que el vínculo comercial de Báez con la ex Presidenta «sufrió un quiebre en 2013» después del programa PPT y que le pidió a su contador «dar de baja a todos los alquileres». Desde entonces Lázaro Báez no administró más los hoteles de Cristina Kirchner.

​Al momento de determinar en qué momento comenzó a declinar la relación comercial con Los Sauces SA, la mayor de los hermanos Báez indicó, «calculó que con el fallecimiento de Néstor Kirchner» y repitió «nosotros no teníamos trato con los Kirchner sólo Lázaro».

Cuatro empresas del Grupo Austral (Kank & Costilla, Loscalzo y Del Curto, Austral Construcciones y Valle Mitre), pagaron $ 10,4 millones en concepto de alquileres y diversos servicios, esto significó que sean el 23% de la facturación de la inmobiliaria (el 63% fue Cristóbal López). Esto fue ratificado por Luciana Báez que aseguró que ella firmaba cheques de «Austral, Loscalzo y Del Curto y para Austral Agro» y que antes de que ingrese en la empresa en 2011, «ya estaba dispuesta la forma conjunta para la firma de cheques, la familia era el Grupo A».

Sobre los cheques firmados a favor de Los Sauces SA (desde 2009 a 2015) Luciana dijo que «seguramente» los había firmado, «porque era un proveedor más” y que los firmaban «una vez por mes o dos y eran muchos cheques en cajas venían desde contrataciones, combustible hasta repuestos venía todo el legajo completo, y todo venía visado con la firma de Lazaro”.

Al igual que sus hermanos remarcó: «Todo lo manejaba él, todo pasaba por él, todo lo decidía él. Atendía a todo el mundo uno le podía decir lo que le parecía o lo que no le gustaba pero las decisiones las tomaba él». Sobre si alguna vez le consultó a su padre sobre los negocios que hacía, ella contó que «en temas de contrataciones o por la gente que hacía negocios no se le decía nada a Lázaro, él hacía lo que quería».

El Grupo Austral construyó dos edificios para la inmobiliaria de los Kirchner por los que cobró $ 2,7 millones. Al momento de definir cuál era el criterio para las contrataciones y elección de los inmuebles rentados, la mayor de los Báez sólo añadió que «seguramente era por la amistad de Lázaro con Néstor Kirchner». Se trataban de alquileres de viviendas «de las dos empresas».

Sobre un posible «plan de contingencia» en caso que al empresario K le suceda algo, Luciana Báez contó que en alguna oportunidad su padre «quiso hacer como un fideicomiso familiar pero no lo hizo» y agregó, «no lo veo a Lázaro como que pensara que le pasara algo, trabajaba todo el día».

Así, los hijos de Báez, preso hace diez meses, marcaron un mismo lineamiento en sus estrategias ante las indagatorias realizadas por el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Rívolo: responsabilizar al empresario K de todas las relaciones comerciales que el holding mantuvo con la inmobiliaria de Cristina Kirchner.

Al igual que sus hermanos, la mayor de las hijas de Báez está imputada en la Ruta del Dinero K por las cuentas en Suiza de las que serían titulares y/o beneficiarios, con las que se movieron 25 millones de dólares y que fueron reingresados al país a través de otras maniobras de lavado de dinero.