Fecha de publicación: Vie, Mar 17th, 2017
Politica | Publicado por: Clarin

La crisis con los docentes retrasa la campaña bonaerense de Cambiemos

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Línea Prensa). María Eugenia Vidal habló bastante con Mauricio Macri en los últimos días. El Presidente la llama seguido, como ocurrió anteanoche, a la hora de la cena. La gobernadora jura que no dedicaron ni una palabra a la cuestión electoral en el principal distrito del país. Macri quería saber cómo seguía el conflicto con los docentes y su mirada sobre el clima social en el Conurbano bonaerense, en el marco de las protestas, los cortes y las ollas populares que llevaron a las calles las organizaciones sociales. Para la principal carta del macrismo, aun con una caída de su imagen la dirigente mejor posicionada en ese sentido, la campaña en términos más explícitos tendrá que esperar.

“No soy candidata ni estoy trabajando por candidaturas. No me importa si pierdo la elección por esta discusión”, aseguró Vidal respecto de la pulseada con los sindicalistas docentes, a los que desafió a “que digan si son kirchneristas” a tono con la estrategia que blanqueó Macri a principios de este mes en el Congreso: la confrontación con Cristina y todo lo que pueda asociarse a su núcleo de dirigentes.

El Presidente confirmaba la señal de largada de la campaña y otra vez la conveniencia de la polarización, aunque las semanas complicadas para el Gobierno corrieron ese mismo discurso a otro eje: el señalamiento al kirchnerismo por las peleas gremiales y las protestas.

Vidal también llevó esas críticas a los piquetes que se multiplicaron esta semana. “El año que pasó fue duro para muchos bonaerenses y no me gusta generalizar. Hay dirigentes que en función de esa realidad piden cambios, hay otros que responden al kirchnerismo y no tienen una visión democrática en la Argentina. Creen que cuanto peor, mejor”, dijo la gobernadora a Clarín, y fue más allá: “Este gobierno aumentó las asignaciones y las jubilaciones, cuando decían que íbamos a hacer lo contrario. Se sancionó la Emergencia Social, que ya está reglamentada. Algunos dirigentes sociales no están hablando con franqueza”, sostuvo.

-Aumentó la pobreza y la indigencia. Más allá de las motivaciones políticas de la protesta, ¿cómo ve la situación en la provincia y qué responsabilidad tiene el Gobierno?

-La Argentina empezó a recuperarse y esa recuperación ha sido desigual. No estoy encerrada en el despacho. Hay historias distintas de los que cayeron en la pobreza, hay quienes mejoraron, no hay una sola verdad. El Estado tiene que estar para apoyar. Hay 700 mil bonaerenses con prestaciones sociales en los barrios más pobres. A los que no les llegó la recuperación están mal hace mucho tiempo, la pobreza no empezó con este gobierno.

Al frente abierto con la CGT, los docentes y las organizaciones sociales, en la provincia se sumó un paro de CICOP –uno de los gremios de los trabajadores de la salud- en hospitales públicos. Vidal desestimó el riesgo de un efecto contagio que complique aún más el escenario en el distrito: “Se van a ir resolviendo de a uno. Carolina (Stanley) viene trabajando bien. Y como a mí no me votó el 100% de los bonaerenses, CICOP representa un tercio de los médicos y Baradel el 23% de los docentes”, consideró la gobernadora.

Ni las palabras de Gabriela Michetti, que aseguró que Vidal preferiría un candidato macrista, ni el veto de Elisa Carrió a Jorge Macri la llevaron a meterse públicamente en especulaciones electorales. “A lo mejor es algo que Gabriela percibió, yo no hablé con ella. Y todos sabemos cómo es Lilita, ni Mauricio ni yo pretendemos cambiarla. Pero en este contexto, y con lo que pasó el fin de semana, no voy a hacer ningún comentario”, dijo también en referencia a las dos muertes en el recital del Indio Solari en Olavarría.

“Fuimos votados para dar pelear que no se habían dado y no voy a medir el costo electoral. No estoy dispuesta a dejar de dar los debates un año por las elecciones”, insistió Vidal, en una alusión velada a la necesidad de salir del conflicto docente cuanto antes. Lo equiparó a otras disputas como las quitas de porciones de poder a la Bonaerense o la reforma del Servicio Penitenciario, aun cuando en esos casos cosechaba apoyo y en este caso sienta el desgaste. “Lo van a definir los vecinos. Siempre elige la gente”, se mostró confiada en que terminará saliendo bien parada.