Fecha de publicación: Jue, Dic 28th, 2017
Sociedad | Publicado por: Infobae

Este verano usar un aire acondicionado chico sumará $ 500 a la boleta mensual de luz

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Línea Prensa). La primera gran ola de calor del verano, que agobia por estas horas a buena parte del país, encontró a los argentinos más equipados que nunca para enfrentarla con altos niveles de confort. Sólo en los últimos cinco años se vendieron 7,8 millones de aires acondicionados, según datos del mercado: casi 4.300 por día o 3 por minuto. La consultora GfK, además, registró que en los primeros 11 meses de 2017 estas compras crecieron un 10,9% respecto del año pasado.

Aires acondicionados abundan, listos para ser encendidos. Este verano, sin embargo, muchas familias porteñas deberán moderar su uso o hasta recurrir al ventilador, si no quieren recibir boletas de luz impagables.

Sucede que las tarifas eléctricas tuvieron otra suba este mes y ya multiplican por 30 los valores ultrasubsidiados que rigieron hasta 2015. Por ejemplo, hogares porteños que hace dos años pagaban sólo 4 centavos por kilowatt hora (kWh) pasaron a abonar $ 1,28. Y el salto impactó de lleno en los costos de hacerle frente al calor.

Para conocer el impacto cotidiano de estos cambios, en medio de la ola de calor, Clarín calculó que, con las nuevas tarifas, prender un aire acondicionado de dormitorio -de 2.200 frigorías- tiene ahora un costo final de $ 1,66 por hora de uso en los hogares que menos energía consumen.

Así, este verano, encender el equipo un promedio de 10 horas al día (por ejemplo, las 8 de descanso nocturno y sólo 2 más durante el día), tendrá un impacto de $ 497 en la factura mensual de ese hogar pequeño. Hasta noviembre, la cuenta arrojaba $ 351; y hace dos años, sólo $ 16.

Para familias de mayor consumo eléctrico, que pagan tarifas más altas, el mismo presupuesto sube ahora a $ 565. Y en los más grandes, a más de $ 600. Mientras que, usando un equipo algo más potente, de 3.500 frigorías, el impacto mensual se eleva a $ 791 para el hogar pequeño, a casi $ 900 para el mediano y a $ 970 para el grande.

Son números frente a los cuales recobran atractivo los antiguos ventiladores, que consumen la décima parte de la energía o menos. En el caso de los de techo, las 10 horas diarias de uso generan un cargo mensual de $ 30 a $ 40. Y para los “turbo”, menos de $ 60.

Los datos se calcularon tomando los consumos indicativos en kilowatts hora (kWh) que estima el Ente Nacional Regulador de la Electricidad para los distintos tipos de aparatos, las nuevas tarifas para clientes residenciales de Edenor y los impuestos vigentes en Capital, que recargan la factura en un 27,4%.

A su vez, se tomó como hogar chico al que consume 301 a 650 kWh por bimestre, como mediano al que gasta de 900 a 1.000, y como grande al que supera los 1.400. Y se proyectaron los gastos para los clientes que no consigan la Tarifa Social ni el premio por ahorro de energía (ver abajo).

Aunque las sumas puedan sorprender a los porteños, en el Conurbano resultan aún más altas que en Capital. Es porque allí las boletas tienen una carga impositiva del 43%.

Además, en ambas jurisdicciones las tarifas eléctricas aumentarán otra vez en febrero. Según se anunció, para la gran mayoría de los usuarios, las facturas pasarán a ser entre 58% y 67% más caras que en noviembre, en promedio.

Más allá del costo de refrescar la casa, con nuevas tarifas, el hogar medio debe ahora pagar $ 2,79 por hora de uso de un horno eléctrico o de un termotanque con termostato. Por cada hora, un lavarropas automático de 5 kilos ya gasta $ 1,63 si usa agua caliente, una plancha $ 1,39, 17 centavos una heladera con freezer y 78 centavos una computadora de escritorio, considerando sólo la CPU y un monitor LED de 19 pulgadas.

Con estos números en la cabeza, quienes empiecen ya a moderar sus consumos eléctricos podrán evitar que la próxima factura de luz les amargue el comienzo del nuevo año.

Para aliviar el aumento, ahora hay que bajar un 20% el consumo de electricidad

Junto con el cambio de tarifas aplicado este mes, el Gobierno endureció los requisitos para acceder a la bonificación por ahorro de energía. Fijó además premios menos atractivos para quienes logren una reducción en su consumo.

Hasta antes de la medida, quien lograba bajar el gasto en un 10% o más ya tenía una recompensa en su factura. Además, por encima del 20% de ahorro energético se lograban descuentos de hasta un 30% en el valor de cada kilowatt hora usado.

Eso quedó en el pasado. Ahora, según se dispuso, para acceder al beneficio hay que ahorrar al menos un 20% respecto de igual período de 2015. Y el premio es una bonificación del 10% del “precio estacional estabilizado” de la energía.

En la práctica, para la mayoría de los usuarios, eso implica una rebaja de 6% en los cargos variables de la factura. O, visto de otro modo, quien ahorra logra que el último aumento sea “sólo” de un 32%, en vez de un 41%.

La otra opción para pagar menos es unirse a los 4,2 millones de usuarios del país que pagan la Tarifa Social. Pero para eso hay que cumplir estrictos requisitos, como tener ingresos menores a dos salarios mínimos ($ 17.720), ser beneficiario de programas sociales o tener una discapacidad.