Fecha de publicación: lun, Jul 9th, 2018
Deportes | Publicado por: Clarin

La AFA no despidió a Sampaoli y le dio un Sub 20, pero sigue la guerra fría con el DT

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Línea Prensa). A esta altura del mes, Jorge Sampaoli pensaba estar en San Petersburgo. Creyó que el 10 de julio podía ser el impulso de la Selección Argentina hacia una nueva final. Que su nombre sería parte de la marquesina de los grandes estrategas del Mundial. Que podía llegar lejos en Rusia.

Nada salió como soñaba el Zurdo de Casilda. Hoy está en Buenos Aires atrincherado en su cargo y obligado a dirigir la Sub 20 en el Torneo de L’Alcudia, un campeonato juvenil de segundo orden. Con la certeza de que los dirigentes lo quieren afuera de la Mayor. Sin ir más lejos, este lunes le dieron a entender que su ciclo está cumplido y le pasaron factura por haber perdido el control del vestuario y sus desacertadas decisiones tácticas. También, por el amistoso que los futbolistas no quisieron jugar en Israel. Había un compromiso comercial y político. Y el entrenador no colaboró.

Claudio Tapia y Daniel Angelici, presidente y vice de la AFA, se lo dejaron claro en el predio de Ezeiza. Sampaoli esgrimió su defensa. Quedaron en volver a encontrarse, ya sin el presidente de Boca, quien por la noche viajó a Estados Unidos. Formalmente, y a través de un comunicado que emitió por la tarde, desde la calle Viamonte se informó que hubo una reunión “acerca del desempeño y rendimiento del seleccionado nacional”. También, que “de conformidad con el vínculo establecido entre las partes y la metodología de trabajo implementada hasta la fecha, luego de la desvinculación de Sebastián Beccacece”, Sampaoli dirigirá al Sub 20 en L’Alcudia entre el 28 de julio y el 8 de agosto. Y que “en la próxima reunión de Comité Ejecutivo, pactada para fin de mes, los dirigentes realizarán una evaluación conjunta de cómo ha sido el proceso del entrenador hasta este momento”.

Si Tapia, Angelici y la mayoría de los dirigentes quieren que Sampaoli deje la Selección, ¿por qué todavía no lo despidieron? Hay tres razones.

Primero, por el alto costo de su contrato. Si la AFA cesa su vínculo ahora, de forma unilateral, tendría que pagar 8.624.000 dólares. Sampaoli estaría dispuesto a negociar esta cifra, más allá de que en su entorno aseguren que quiere “una revancha”. Es más, los asesores letrados de la casa madre de la pelota tomarán contacto con Fernando Baredes, abogado del hombrecito, para empezar a pulir los números de la salida. Todos, de uno y otro lado, creen que la sangre no llegará al río. “El dinero no es un problema”, dicen cerca de Sampaoli.

Segundo, porque saben que Diego Simeone, Mauricio Pochettino y Marcelo Gallardo dirán que “no”. ¿Y Ricardo Gareca?Es el único potable y el que hizo un guiño hace una semana, cuando brindó la conferencia de prensa en Perú. “Hoy soy un técnico libre”, dijo. La fórmula de José Pekerman -todavía no definió su continuidad en Colombia- como mánager, con Hugo Tocalli nuevamente en las selecciones juveniles y el Tigre como entrenador de la Mayor es una idea pretenciosa que circula en los concurridos pasillos de la calle Viamonte.

Tercero, porque Tapia quiere mostrar poder de gestión y resolver el tema junto con el resto de los clubes. “Lo puede rajar, pero no va a ser una decisión que tome de manera intempestiva”, le confiaron a Clarín en su círculo íntimo. Chiqui pretende que disminuya la tensión mediática sobre el tema. Quiere sacar de la agenda el despido-renuncia de Sampaoli. Lo quiere planchar. ¿Podrá?

El juego es perverso y forma parte de esta guerra fría que la AFA le declaró a Sampaoli, quien pasó de ser “el mejor entrenador del mundo”, según la osada definición de Tapia, a desechable. El presidente de la AFA lo terminó de asumir en Rusia, después del partido ante Francia. Aunque la imagen del santafesino había empezado a desdibujarse en Barcelona, durante la pretemporada. “Está desilusionado”, cuentan sus allegados.

El armado de la lista, sus manotazos tácticos, la falta de liderazgo y el hecho de que los jugadores tomaran protagonismo en las decisiones del equipo lo dejaron expuesto. Sampaoli quiere lavar su imagen. Por eso se aferra al banco. La dirigencia, que la salida sea lo menos onerosa posible.

¿Qué busca la AFA con Sampaoli en L’Alcudia? Más que darle otra oportunidad, lo que busca es exponerlo y ganar tiempo. Además, como la Sub 20 estaba bajo su órbita, porque el técnico era su ayudante de campo, Sebastián Beccacece, tendrá que hacerse cargo para evitar problemas futuros respecto a una desvinculación. ¿Los clubes cederán a sus futbolistas, teniendo en cuenta de que el campeonato comienza la semana que termina el torneo juvenil? “Saben que no pueden joder más con la Selección”, confiaron en AFA. Puede ser una manera de esmerilar al estratega santafesino. Negarle a los jugadores. Como pasó con Gerardo Martino. El Tata terminó renunciando porque los dirigentes le retacearon el plantel para los Juegos Olímpicos. Asumió Julio Olarticoechea y la Sub 23 derrapó en Río de Janeiro.

Y a propósito de Beccacece, a la misma hora que Tapia y Angelici se juntaban cara a cara con Sampaoli, el pelilargo entrenador brindaba una conferencia de prensa en Florencio Varela. ¿Casualidad o causalidad? “Lo que le tenía que decir a Sampaoli se lo dije en la cara”, manifestó el nuevo entrenador de Defensa y Justicia. Negó un indisimulable cortocircuito con el propio técnico y con Lionel Messi. Después de la agónica clasificación al Mundial contra Ecuador en Quito, ya empezaba a hablarse de su salida. Incluso, Tapia pensó en incluir a Pablo Aimar, actualmente en la Sub 17, como ayudante del Zurdo de Casilda y relegar al rosarino que lo acompañó durante trece temporadas.

En el medio de este entramado, la Selección es rehén de decisiones desacertadas. De subcampeón del mundo pasó a ser 16°, muy lejos del piso que se habían planteado Tapia, Sampaoli y los jugadores. “Un buen Mundial es estar entre los cuatro primeros”, decía el presidente en mayo. El fracaso es muy grande. Y el tironeo con el entrenador empieza a ser un papelón mayúsculo. Dirigirá un torneito. Mientras tanto, nadie sabe qué camino tomará Lionel Messi. Y pocos creen que vuelva con Sampaoli en el banco. Por eso, también, el futuro del pelado parece sentenciado.