Fecha de publicación: lun, Oct 1st, 2018
Internacional | Publicado por: Clarin

Brasil: la declaración a un juez de un ex ministro de Lula complica la campaña del PT

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Línea Prensa). A seis días de las elecciones, el juez Sergio Moro decidió liberar a la prensa la “delación premiada” del ex ministro de Hacienda, Antonio Palocci, del primer gobierno del ex presidente Lula da Silva. Sus revelaciones fueron hechas hace 6 meses, pero el magistrado consideró conveniente hacerlas públicas ahora en víspera de la primera vuelta de las presidenciales. Palocci afirmó, en esos testimonios, que las campañas de la ex presidente Dilma Rousseff, tanto en 2010 como en 2014, llegaron a costar unos 400 millones de dólares. De ser cierto, esto equivaldría casi al doble de lo que fue declarado oficialmente por el PT ante la justicia electoral.

Indicaría, también, que fondos de origen “oscuro” alimentaron la carrera de la entonces candidata del Partido de los Trabajadores (PT). Palocci avanzó un poco más al decir que Lula habría estado al tanto de esas maniobras ilegales. Este funcionario era por entonces uno de los dirigentes del PT. En la visión del juez Moro, que llevó adelante el caso Lava Jato, el ex ministro se desempeñaba como el interlocutor del Lula ante el mundo empresarial; y su función era entre otras cosas la recaudación financiera.

Los abogados del ex presidente inmediatamente salieron a responder las “delaciones” de Palocci. “La conducta adoptada hoy por el juez Sergio Moro apenas refuerza el carácter político de los procesos y de la condenación injusta impuesta al ex presidente Lula da Silva”. Y añadieron: “Moro juntó al proceso (contra el Instituto Lula) declaraciones de Antonio Palocci en condición de delator, con el nítido objetivo de causar efectos políticos en Lula y sus aliados”. Subrayaron, también, que “el propio juez reconoce que el Ministerio Público rechazó la delación”.

A su vez, el magistrado de Curitiba, quien ordenó en abril la prisión el ex jefe de Estado, evaluó que tornar públicos los testimonios de Palocci “no vislumbra ningún riesgo”. De acuerdo con los abogados de Lula, el ex ministro Palocci “mintió más de una vez sobre Lula, sin presentar ninguna prueba, para obtener generosos beneficios que reducirán su pena en dos tercios por el perdon judicial del caso y, al mismo tiempo, podrá mantener una parte sustancial de los valores encontrados en sus cuentas bancarias”.

Moro a su vez replicó a los abogados al decir que decidió suspender los interrogatorios del ex presidente en el período electoral, respecto de esas denuncias de Palocci, porque Lula “los hubiera transformado en sucesos partidarios y podría generar riesgo inclusive para la integridad de sus apoyos o de sus oponentes políticos”.

En su delación, el ex ministro relató que había contratos de grandes obras “fuera del período electoral”, pero llevaban a que los empresarios, en el período de elecciones, combinaran con los tesoreros de los partidos “el compromiso político de donaciones oficiales acordadas previamente”. Sostuvo también que miembros del Congreso nacional estuvieron comprometido en las prácticas delictivas: “Ellos (los legisladores) vendían medidas parlamentarias para beneficio de distintas empresas”. Moro quiso saber si Palocci había abierto cuentas en el exterior. El ex ministro lo negó: “Nunca se abrió una cuenta”. Dijo sin embargo que los empresarios abrían ellos las cuentas externas con dinero que sería destinado al PT: “Todo funcionaba en base a la confianza”.

Estas declaraciones hechas públicas ahora podrán tener un fuerte impacto en las elecciones. No tanto porque sean novedosas sino porque reinstalan entre los votantes el tema de la corrupción en el sistema político brasileño que imperó hasta el Lava Jato. La diferencia en la elección de 2018 es que las compañías no pueden hacer aportes como personas jurídicas. Pero sí lo hacen sus dueños a título personal, a todos y cada uno de los partidos que actúan en estos comicios. La denuncia de Palocci, por más que no tenga pruebas según los defensores del ex mandatario, podrán tener una influencia decisiva en el fuerte crecimiento del diputado derechista Jair Bolsonaro, en los días que restan hasta el próximo domingo. Hasta ahora, este candidato se mantuvo “ajeno” a ese escándalo. Entre otras cosas, porque fue elegido diputado por un partido de escasa envergadura nacional.

Con esta nueva situación no es que cambien los personajes. Así como Bolsonaro conservará su liderazgo en el ranking de las intenciones de voto, casi seguro que las denuncias no son suficientes para eliminar a Fernando Haddad, sustituto de Lula, del segundo puesto. Lo que sí podría ocurrir es que Bolsonaro gane en la primera vuelta y se torne presidente de Brasil para los próximos cuatro años. La presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, declaró: “Al divulgar a la prensa parte de la delación de Palocci, Moro muestra que no podía dejar de participar en el proceso electoral. La acción política es, incluso como juez, su propia naturaleza. Todo lo que podrá conseguir es su propia auto destrucción”.