Fecha de publicación: vie, Nov 30th, 2018
Internacional | Publicado por: Clarin

El problema que desvela a Donald Trump y lo hizo llegar tarde a la reunión con Mauricio Macri

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Línea Prensa). La caravana estadounidense de imponentes autos oscuros se demoraba en la puerta del hotel Hyatt, donde se aloja Donald Trump y sus más altos funcionarios. No lejos de allí, en la Casa Rosada, el presidente Mauricio Macri esperaba a su amigo, pero el estadounidense se retrasó casi media hora, enredado con furia en su Iphone mientras lanzaba tuits sobre un tema que hoy lo desvela, que ha tenido impacto en la cumbre del G20, y que seguramente lo perseguirá mientras dure su mandato: el “Rusiagate”, o la injerencia de Moscú en la campaña presidencial de 2016 que llevó a Trump a la Casa Blanca.

Si bien este escándalo no es nuevo, el jueves avanzó de forma amenazante para el presidente. Su ex abogado y mano derecha Michael Cohen –una de esas personas que suelen saber todos los secretos y “arreglar” algunas cuestiones oscuras de los empresarios- reveló que mintió al Congreso para encubrir que estaba negociando un acuerdo de bienes raíces en Moscú a nombre de Trump durante las primarias republicanas de 2016. Según reveló el sitio BuzzFeed, una de las ideas consideradas era ofrecerle un penthouse de una torre Trump moscovita –valuado en 50 millones de dólares- al presidente Vladimir Putin, según un negociante ruso que trabajaba con Cohen.

La noticia garantizaba que cualquier reunión con Putin atraería la atención sobre la investigación del fiscal especial Robert Mueller, que indaga si el equipo de campaña del presidente se confabuló con Rusia para influir en los comicios, un tema que incluso podría llevar a un impeachment presidencial. Por eso Trump abordó el Air Force One en la Base Andrews el jueves de pésimo humor, según reportaron fuentes a bordo de la nave. Se negaba a cancelar su bilateral con el ruso en Buenos Aires, aunque cambió de opinión un par de horas más tarde, después de la insistencia de su secretario de Estado, Mike Pompeo; su jefe de gabinete, John Kelly; y su asesor de seguridad nacional, John Bolton, quien conversó con ellos desde Brasil.

A regañadientes, Trump comunicó la cancelación con un tuit desde el avión, en el que citaba como excusa la confiscación de naves ucranianas en el estrecho de Kerch por parte de Moscú el domingo pasado. Pero se ve que el tema lo desvela, literalmente, porque continuó tuiteando al llegar a Buenos Aires y ya bien pasada la medianoche. Incluso a las 6.55 de la mañana de este viernes, cuando era la hora señalada por el estricto protocolo para la bienvenida a La Rosada, Trump sorprendió a los periodistas con un nuevo tuit denunciando una caza de brujas en su contra. Era evidente que el jefe de la Casa Blanca iba a demorarse un rato más. Los granaderos tuvieron que esperar para la bienvenida en la alfombra roja.

Rusia dijo este viernes que el presidente estadounidense canceló su reunión con Putin -en la que iban a tratar temas de terrorismo y de desarme-, por cuestiones de política interna y no por Ucrania. Todavía puede ser que se encuentren en algún pasillo, pero la Casa Blanca dijo que no hay programado ningún “pull-aside”, esos encuentros informales a la vera de las cumbres. Es claro que a Trump, aunque sienta simpatía por su colega, hoy no le conviene una foto con el ruso.