Fecha de publicación: lun, Dic 17th, 2018
Salud | Publicado por: Clarin

Para la ciencia no existe una dieta ideal: la mejor es la que se adapta a cada persona

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Línea Prensa). Uno podría suponer que a esta altura, con los avances que tuvo la ciencia en las últimas décadas, ya se podría determinar cuál es la mejor dieta. Sin embargo, los especialistas siguen planteando investigaciones que se contradicen. Eso quedó claro en un reciente congreso de salud realizado en los Estados Unidos, donde se presentaron dos trabajos sobre el efecto de ciertas dietas en el metabolismo humano. Se buscaba un consenso sobre si una dieta reducida en carbohidratos ayuda a las personas a quemar más calorías, o si es irrelevante la composición de la dieta si la cantidad de calorías se mantiene igual. Los resultados no permitieron llegar a una conclusión definitiva y dejaron inferir que la dieta ideal es la que mejor se adapte a cada persona.

El encuentro tuvo lugar en la Sociedad de la Obesidad (TOS). En un simposio dos científicos de renombre –el doctor David Ludwig del Boston Children’s Hospital y Christopher Gardner, profesor de medicina en la Universidad de Stanford- presentaron dos estudios relacionados sobre el efecto que producen determinadas dietas en el metabolismo. Según publicó The New York Times, sus resultados se contradicen en algunos puntos elementales.

El escrito de Ludwig sostiene que las dietas bajas en carbohidratos permiten a las personas quemar más calorías. La investigación de Gardner, sin embargo, sugiere que en realidad ninguna opción es superior a la hora de elegir una dieta baja en grasas o baja en carbohidratos para perder peso.

Este último artículo también determinó que la secreción de insulina no predice el éxito de los esfuerzos de pérdida de peso de una persona. En contraste, el informe de Ludwig concluye que las personas con una alta secreción de insulina en realidad obtienen un beneficio metabólico especialmente grande de una dieta baja en carbohidratos.

“Para lograr el descenso de peso lo importante es reducir la cantidad de calorías totales de la alimentación. Los carbohidratos deben limitarse principalmente si la persona no realiza ninguna actividad física, su reducción ayudará a no almacenar grasa en su cuerpo. Si se mantiene la cantidad total de calorías que se ingieren, no habrá reducción del peso, sin importar la limitación que se haga de algún nutriente (carbohidratos, proteínas o grasas). Para bajar el peso, si o si deben disminuirse las calorías”, indica la nutricionista Cristina Maceira ante la consulta de Clarín.

Además, algunos investigadores creen que la insulina que el cuerpo produce en respuesta a los carbohidratos de la dieta podría explicar por qué algunas personas bajan de peso y otras no. Ludwig descubrió una relación similar en su estudio, pero Gardner no descubrió ese efecto. El moderador del simposio, Kevin Hall, del Instituto Nacional de la Salud, salvó la diferencia argumentando que esa relación no resiste un escrutinio en profundidad.

También existen puntos de vista encontrados sobre si es importante que el propósito sea cómo bajar de peso o cómo no subir, según se consignó en The New York Times. Algunas personas tienen éxito con dietas reducidas en grasas, a otras les va mejor con dietas reducidas en carbohidratos.

George Bray, un investigador que estudia la obesidad y es profesor emérito en el Centro de Investigación Biomédica de Pennington en Baton Rouge, Luisiana, lo resume de la siguiente manera: “Haz la dieta que te gusta y apégate a ella”.

“Si el propósito es bajar de peso o mantenerlo, el control de las calorías es vital, si las calorías se aumentan, aunque sea de manera transitoria (festejos, viajes, vacaciones) el peso subirá inevitablemente”, detalla Maceira.

La mayoría de los estudios que comparan dietas han dado resultados parecidos: no hay diferencia en la pérdida de peso entre grupos de estudio, siempre y cuando la ingesta de calorías permanezca idéntica. Pero dentro de cada grupo, siempre ha habido algunos participantes que bajaron mucho de peso, algunos que no bajaron en absoluto y otros que incluso subieron de peso. En cada individuo el efecto puede ser muy distinto.

«El foco no sólo conviene ponerlo en la cantidad de calorías que se ingieren sino también en la forma en la que se combinan los alimentos que se consumen durante el día. Ya que esta fusión tiene un impacto directo tanto en la glucosa como en la insulina en sangre, dos factores que están relacionados con el sobrepeso. La clave está en cómo se combinan en cada comida para optimizar la ecuación final y respetar la cuatro comidas diarias para controlar mejor las porciones», explica la nutricionista Guadalupe Benavídez, consultora de la Fundación de Estudios para la Salud y la Seguridad Social (FESS).

Y aunque no existe una fórmula definitiva que explique si es más conveniente adoptar una dieta reducida en grasa o una que contenga pocos carbohidratos, hay algunos puntos que están consensuados.

“Cuando el objetivo es bajar o mantener el peso, lo más efectivo es la disminución de las grasas de la alimentación. Las grasas no solamente aportan más calorías que los carbohidratos, sino que además producen estimulación del apetito, cuanto más grasas coma, más alimentos va a querer comer. De esa manera resulta muy difícil bajar de peso, cuando la dieta aporta más grasas que las necesarias”, expone Maceira.

La dietas más frecuentes

La dieta de los micronutrientes. Los micronutrientes son los minerales (sodio, potasio, calcio, fósforo, cloro, azufre) que el cuerpo necesita en dosis muy pequeñas y que es incapaz de producir por sí mismo. La forma de obtenerlas es mediante determinados alimentos, como la leche y derivados, huevos, hortalizas como la zanahoria o la calabaza y frutas.

La dieta DASH (Enfoques Alimenticios para Detener la Hipertensión) ayuda a reducir la presión arterial alta, el colesterol y otras grasas acumuladas en la sangre. Verduras, frutas, legumbres y aceites vegetales son la base de las comidas diarias, con presencia semanal también, aunque menor de pescados y aves de corral.

Dieta baja en carbohidratos. Es ideal para adelgazar sin pasar hambre, pues se basa en la moderación de las cantidades de comida pero no suprime ningún alimento. Es posible consumir frutas, verduras, frutos secos, carne, pescado, lácteos altos en grasa, huevos, grasas y aceite. No obstante, está prohibido consumir azúcar, trigo, aceite de semillas y alimentos altamente procesados.

Con datos de The New York Times