Fecha de publicación: dom, Dic 30th, 2018
Sociedad | Publicado por: Clarin

Tragedia en el arranque de la temporada: cayeron 3 balcones y aplastaron a una mujer y su hijita

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Línea Prensa). Ocurrió en un segundo, dicen quienes lo vieron desmoronarse que ni siquiera hubo un crujido que pudiera significar una advertencia. Nada que pudiera advertir del peligro a India Luzardi, de tres años, y a su mamá Agustina Ferro, de 35, que murieron aplastadas por toneladas de hormigón repartido en dos líneas de balcones de un viejo edificio de Punta Mogotes. Les cayeron encima mientras miraban una vidriera.

La tragedia que enluta a Mar del Plata ocurrió cerca de las dos de la tarde de este sábado en la esquina de Acevedo y Puán, en plena zona comercial de Punta Mogotes. A esa hora la calle es poco transitada. Unos minutos antes los Luzzardi, con sus dos hijas, se había instalado en una mesa en La vereda de Vicente, un bar abierto desde 1982 en esa esquina, en la vereda de enfrente.

En un momento, la mamá propuso a India y a su hermana mayor, de 9 años, ir a ver las vidrieras de los comercios. Las nenas aceptaron. El papá quedó en la mesa del bar. Ellas cruzaron Acevedo y a poco de caminar, la mayor de las nenas volvió sobre sus pasos, una repentina decisión que la salvó de una muerte segura. Un instante después, los balcones se desplomaron.

Se desmoronó la pared de protección de la terraza del edificio de dos pisos y arrastró los balcones de ambas plantas, que daban a Puán. «Creo que ahora entiendo a la gente que tiene la desgracia de vivir un terremoto», decía un vecino del edificio, alterado por la situación. El barrio entero, los vecinos y comerciantes, salieron inmediatamente a la calle y se internaron en una nube de polvo a escarbar en los escombros.

Todavía no sabían si había víctimas. Pero los gritos desesperados de Damián Luzzardi, el papá de las nenas, les hizo presagiar lo peor. «Tengo la imagen de la nena grabada acá, creo que nunca me la voy a poder sacar de la cabeza», dijo a este diario Sergio Navarini, de uno de los comercios ubicados bajo el edificio, que vio los dos cuerpos. «No había nada que hacer», se lamentaba.

Las víctimas eran marplatenses. Cuando llegó la ambulancia estaban sin vida. La Policía acordonó la zona y alejó curiosos para preservar a otros familiares y allegados; en el bar, el abuelo paterno de las nenas lloraba desconsolado.

Pocos más de dos horas después, a partir de la labor de bomberos y de rescatistas, los cuerpos de madre e hija fueron retirados y traslados a la morgue. Además había operarios de Defensa Civil (DC) de la Comuna y del área de Obras Públicas. Rodrigo Gonçalvez, titular de DC marplatense, informó que el edificio fue evacuado. «El lugar ha quedado devastado», agregó. El fiscal de Delitos Culposos, Pablo Cistoldi, indicó que además se colocará una “malla preventiva” ante la posibilidad de nuevos desprendimientos. Sin embargo, desde la Jefatura Departamental marplatense descartaron que esto pudiera suceder.

El edificio donde ocurrió la tragedia está ubicado a una cuadra de la avenida costanera y tiene ocho departamentos. Según se puede ver en las imágenes de Google Maps, tenía una pared de protección en la azotea, que es la que se desprendió por causas que aún se desconocen. Según comentaron a este diario peritos que estuvieron en el lugar, los ladrillos de la pared del techo estaban húmedos, por lo que se cree que una filtración los podría haber debilitado.

Desde el Municipio señalaron a Clarín que el edificio es un lugar de veraneo, ocupado por turistas, y que no estaba en reparaciones en este momento. También detallaron que una ordenanza que obliga a hacer controles obligatorios a las fachadas de los edificios sólo en aquellos casos en que tengan una antigüedad mayor a 10 años y una altura superior a los nueve metros, es decir, tres pisos. Este edificio, que tenía dos pisos, no estaba entonces sometido a ningún control obligatorio. Por eso, creen que podría caberle la responsabilidad al administrador del consorcio.

El fiscal Cistoldi detalló en declaraciones a este diario, aún en la esquina del derrumbe, que hay que determinar la antigüedad del edificio, «si hubo algún tipo de reformas, ver a la administración, a la Municipalidad, cómo ha sido la historia del edificio y a partir de ahí sacar conclusiones. Se cayó el balconcito de la azotea y fue tirando todo lo demás».

El fiscal dijo que deberán hacerse todas las pericias antes de avanzar con las responsabilidades penales, pero admitió que «Mar del Plata es una ciudad que está junto al mar y los hierros se oxidan más rápido, hay que ver los materiales» e instó más allá de este caso a todos los «administradores, arquitectos, organismos de obras privadas ver cómo van respondiendo para prevenir».